Sinopsis:
A mirar y aprender, Roc. Con esa invitación comienza Clases de sapito, un relato que convierte una tarde a la orilla
del agua en un ritual de aprendizaje, juego y memoria.
La protagonista le enseña a Roc su perro, compañero atento y curioso el arte secreto de elegir la piedra justa.
No cualquier piedra: una mediana, gris, redondeada, planita, como si un gigante se hubiera sentado sobre ella. La
lección es minuciosa y amorosa. Hay que balancearse, sentir el peso en los pies, mirar el cielo. Lanzar hacia
adelante, hacia el horizonte. Y después, mirar.
Mientras la piedra rebota y se aleja, el gesto se vuelve herencia. En el movimiento del cuerpo aparece la memoria
del padre, la transmisión silenciosa de un